Masajeo sus pies, limpio sus dedos, acaricio su espalda y beso y mordisqueo su cuello consiguiendo mojarme. Limpio su culo y su coño depilado. Joder, no hay ni un pelo en ese coñito. Ella sabe que me hubiera gustado afeitarla y por eso me dice: “ya crecerá Amo”. Sonrio. Que buena perrita, siempre atenta a los requerimientos de su Amo. Sale de la ducha y la seco cariñosamente. Ahora coje tus juguetes y, de pié, quiero que prepares tu culo para tu Amo, por que voy a follartelo despiadadamente. Protesta mentirosamente, me haras daño, esa polla es demasiado grande para mi culo. Puedes elegir entre ser azotada y sodomizada o solo sodomizada. Obediente coje los dos consoladores y empieza a jugar con sus agujeritos. Mientras me desvisto y me siento a observar el espectaculo. Voy contandole que quiero tenerla por su precioso culo. Que le dolerá pero le gustará a la vez. Le digo que es una guarra impresionante; que nunca he conocido ninguna mujer tan sexual. Toda ella rezuma sexo y deseo. Ella se contonea, de pié, con dos buenos trozos de latex metidos dentro. Follame, por favor follame ya. Aun no perra. Tienes que chorrear, tienes que morir de deseo. Ya lo hago, protesta. Me levanto para abrir la ventana. Es una de esas que llegan hasta el suelo y que tienen una barandilla metalica a modo de minibalconcito. La llevo hasta allí mientras le digo que quiero que toda la ciudad sea testigo de cómo le penetro el culo. Juego con su ano con mis dedos. La lubrico bien. Masturbo su clitoris. Mientras ella mantiene sus manos en la barandilla y se pone de puntillas para que tenga mejor acceso. Primero follo fugazmente su coño. Luego apunto con mi polla y meto solo la cabeza mientras abro con mis manos culo redondo . Gime, pero no aun de dolor. Voy introduciendo poco a poco mi polla en ese estrecho orificio. Por un momento dudo que quepa. Tardo un rato, entrando y saliendo poco a poco, en introducir un buen trozo de carne. Llegado ese momento la perrita pide ya mas. Rompeme el culo Amo, mi culo es tuyo, follamelo. Eso me anima a ser menos considerado, así que aumento la intensidad de mis pollazos. Tengo que agarrarla de los hombros para presionar con mas fuerza. La follada es fantastica. Su culo dilata como si fuera de goma. Ahora me vas a cavalgar tu. Me la llevo a la cama y me tumbo. Ella se acuclilla encima y va insertando mi polla de nuevo. Pellizco sus tetas, sus pezones estan duros y arrugados como dos almendras. Le meto mi pulgar en el coño y restriego su clitoris. Está fuera de si mi perrita. Sube y baja con energía y me demuestra cuanto sexo le cabe. La perspectiva es insuperable y me corro sin poder evitarlo. Tengo que obligarla a sacarsela y apartarla de mi. Ahora me la chuparas despacio que está sensible, mientras te masturbas hasta correrte, le digo. Así lo hacemos, ella en cuclillas en el suelo, con las piernas flexionadas y bien abiertas, y yo de pié con la polla ya flacida en su boca. La succiona como si quisiera inflarla de nuevo en su boca. Su mano, frenetica, frota su coño mojadisimo. Se corre sin sacarsela de la boca y tiene que arrodillarse para guardar el equilibrio. Tiembla y yo me siento completamente satisfecho.
lunes, 9 de noviembre de 2009
En la Habitación roja. Cuarta parte. Los postres.
El resto de la cena transcurre deliciosamente. Ambos tenemos que recuperar energias antes de volver a la habitación. Ninguno de los dos tenemos prisa, aunque al mismo tiempo estamos ansiosos del otro. Yo sigo jugueteando con el mando que incluso he puesto sobre la mesa. En los postres ella se recuesta hacia atrás en la silla y abre sus piernas. El componente masculino de la pareja que hay en otra mesa debe estar mirandole directamente el coño a juzgar por la boca abierta que muestra. Me dice que tiene ganas de su Amo. Que quiere otra vez Mi polla dentro de ella. La tendras en seguida perra Mia. Volvemos a la habitación, no sin antes dejar tras de nosotros al menos cuatro hombres empalmados al cruzarse con la visión espectacular de mi putita preparada para el sexo. Al cerrar la puerta le digo: “a la ducha guarra, hueles a semen aún”. Ella rie alegre mientras se desnuda y mueve su culo hasta el baño. Se sienta a mear y aprovecho para acercar mi paquete a su cara que ella mordisquea por encima de mis pantalones. Mi recuperación es evidente. La ducho meticulosamente. Mojo, enjabono y enjuago cada recoveco de su cuerpo.
Masajeo sus pies, limpio sus dedos, acaricio su espalda y beso y mordisqueo su cuello consiguiendo mojarme. Limpio su culo y su coño depilado. Joder, no hay ni un pelo en ese coñito. Ella sabe que me hubiera gustado afeitarla y por eso me dice: “ya crecerá Amo”. Sonrio. Que buena perrita, siempre atenta a los requerimientos de su Amo. Sale de la ducha y la seco cariñosamente. Ahora coje tus juguetes y, de pié, quiero que prepares tu culo para tu Amo, por que voy a follartelo despiadadamente. Protesta mentirosamente, me haras daño, esa polla es demasiado grande para mi culo. Puedes elegir entre ser azotada y sodomizada o solo sodomizada. Obediente coje los dos consoladores y empieza a jugar con sus agujeritos. Mientras me desvisto y me siento a observar el espectaculo. Voy contandole que quiero tenerla por su precioso culo. Que le dolerá pero le gustará a la vez. Le digo que es una guarra impresionante; que nunca he conocido ninguna mujer tan sexual. Toda ella rezuma sexo y deseo. Ella se contonea, de pié, con dos buenos trozos de latex metidos dentro. Follame, por favor follame ya. Aun no perra. Tienes que chorrear, tienes que morir de deseo. Ya lo hago, protesta. Me levanto para abrir la ventana. Es una de esas que llegan hasta el suelo y que tienen una barandilla metalica a modo de minibalconcito. La llevo hasta allí mientras le digo que quiero que toda la ciudad sea testigo de cómo le penetro el culo. Juego con su ano con mis dedos. La lubrico bien. Masturbo su clitoris. Mientras ella mantiene sus manos en la barandilla y se pone de puntillas para que tenga mejor acceso. Primero follo fugazmente su coño. Luego apunto con mi polla y meto solo la cabeza mientras abro con mis manos culo redondo . Gime, pero no aun de dolor. Voy introduciendo poco a poco mi polla en ese estrecho orificio. Por un momento dudo que quepa. Tardo un rato, entrando y saliendo poco a poco, en introducir un buen trozo de carne. Llegado ese momento la perrita pide ya mas. Rompeme el culo Amo, mi culo es tuyo, follamelo. Eso me anima a ser menos considerado, así que aumento la intensidad de mis pollazos. Tengo que agarrarla de los hombros para presionar con mas fuerza. La follada es fantastica. Su culo dilata como si fuera de goma. Ahora me vas a cavalgar tu. Me la llevo a la cama y me tumbo. Ella se acuclilla encima y va insertando mi polla de nuevo. Pellizco sus tetas, sus pezones estan duros y arrugados como dos almendras. Le meto mi pulgar en el coño y restriego su clitoris. Está fuera de si mi perrita. Sube y baja con energía y me demuestra cuanto sexo le cabe. La perspectiva es insuperable y me corro sin poder evitarlo. Tengo que obligarla a sacarsela y apartarla de mi. Ahora me la chuparas despacio que está sensible, mientras te masturbas hasta correrte, le digo. Así lo hacemos, ella en cuclillas en el suelo, con las piernas flexionadas y bien abiertas, y yo de pié con la polla ya flacida en su boca. La succiona como si quisiera inflarla de nuevo en su boca. Su mano, frenetica, frota su coño mojadisimo. Se corre sin sacarsela de la boca y tiene que arrodillarse para guardar el equilibrio. Tiembla y yo me siento completamente satisfecho.
Masajeo sus pies, limpio sus dedos, acaricio su espalda y beso y mordisqueo su cuello consiguiendo mojarme. Limpio su culo y su coño depilado. Joder, no hay ni un pelo en ese coñito. Ella sabe que me hubiera gustado afeitarla y por eso me dice: “ya crecerá Amo”. Sonrio. Que buena perrita, siempre atenta a los requerimientos de su Amo. Sale de la ducha y la seco cariñosamente. Ahora coje tus juguetes y, de pié, quiero que prepares tu culo para tu Amo, por que voy a follartelo despiadadamente. Protesta mentirosamente, me haras daño, esa polla es demasiado grande para mi culo. Puedes elegir entre ser azotada y sodomizada o solo sodomizada. Obediente coje los dos consoladores y empieza a jugar con sus agujeritos. Mientras me desvisto y me siento a observar el espectaculo. Voy contandole que quiero tenerla por su precioso culo. Que le dolerá pero le gustará a la vez. Le digo que es una guarra impresionante; que nunca he conocido ninguna mujer tan sexual. Toda ella rezuma sexo y deseo. Ella se contonea, de pié, con dos buenos trozos de latex metidos dentro. Follame, por favor follame ya. Aun no perra. Tienes que chorrear, tienes que morir de deseo. Ya lo hago, protesta. Me levanto para abrir la ventana. Es una de esas que llegan hasta el suelo y que tienen una barandilla metalica a modo de minibalconcito. La llevo hasta allí mientras le digo que quiero que toda la ciudad sea testigo de cómo le penetro el culo. Juego con su ano con mis dedos. La lubrico bien. Masturbo su clitoris. Mientras ella mantiene sus manos en la barandilla y se pone de puntillas para que tenga mejor acceso. Primero follo fugazmente su coño. Luego apunto con mi polla y meto solo la cabeza mientras abro con mis manos culo redondo . Gime, pero no aun de dolor. Voy introduciendo poco a poco mi polla en ese estrecho orificio. Por un momento dudo que quepa. Tardo un rato, entrando y saliendo poco a poco, en introducir un buen trozo de carne. Llegado ese momento la perrita pide ya mas. Rompeme el culo Amo, mi culo es tuyo, follamelo. Eso me anima a ser menos considerado, así que aumento la intensidad de mis pollazos. Tengo que agarrarla de los hombros para presionar con mas fuerza. La follada es fantastica. Su culo dilata como si fuera de goma. Ahora me vas a cavalgar tu. Me la llevo a la cama y me tumbo. Ella se acuclilla encima y va insertando mi polla de nuevo. Pellizco sus tetas, sus pezones estan duros y arrugados como dos almendras. Le meto mi pulgar en el coño y restriego su clitoris. Está fuera de si mi perrita. Sube y baja con energía y me demuestra cuanto sexo le cabe. La perspectiva es insuperable y me corro sin poder evitarlo. Tengo que obligarla a sacarsela y apartarla de mi. Ahora me la chuparas despacio que está sensible, mientras te masturbas hasta correrte, le digo. Así lo hacemos, ella en cuclillas en el suelo, con las piernas flexionadas y bien abiertas, y yo de pié con la polla ya flacida en su boca. La succiona como si quisiera inflarla de nuevo en su boca. Su mano, frenetica, frota su coño mojadisimo. Se corre sin sacarsela de la boca y tiene que arrodillarse para guardar el equilibrio. Tiembla y yo me siento completamente satisfecho.
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Precisa explicación de un deseo salvaje, se te saluda Amo Horacio
ResponderEliminarGracias Sven. Salvaje es sin duda la palabra.
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