Masajeo sus pies, limpio sus dedos, acaricio su espalda y beso y mordisqueo su cuello consiguiendo mojarme. Limpio su culo y su coño depilado. Joder, no hay ni un pelo en ese coñito. Ella sabe que me hubiera gustado afeitarla y por eso me dice: “ya crecerá Amo”. Sonrio. Que buena perrita, siempre atenta a los requerimientos de su Amo. Sale de la ducha y la seco cariñosamente. Ahora coje tus juguetes y, de pié, quiero que prepares tu culo para tu Amo, por que voy a follartelo despiadadamente. Protesta mentirosamente, me haras daño, esa polla es demasiado grande para mi culo. Puedes elegir entre ser azotada y sodomizada o solo sodomizada. Obediente coje los dos consoladores y empieza a jugar con sus agujeritos. Mientras me desvisto y me siento a observar el espectaculo. Voy contandole que quiero tenerla por su precioso culo. Que le dolerá pero le gustará a la vez. Le digo que es una guarra impresionante; que nunca he conocido ninguna mujer tan sexual. Toda ella rezuma sexo y deseo. Ella se contonea, de pié, con dos buenos trozos de latex metidos dentro. Follame, por favor follame ya. Aun no perra. Tienes que chorrear, tienes que morir de deseo. Ya lo hago, protesta. Me levanto para abrir la ventana. Es una de esas que llegan hasta el suelo y que tienen una barandilla metalica a modo de minibalconcito. La llevo hasta allí mientras le digo que quiero que toda la ciudad sea testigo de cómo le penetro el culo. Juego con su ano con mis dedos. La lubrico bien. Masturbo su clitoris. Mientras ella mantiene sus manos en la barandilla y se pone de puntillas para que tenga mejor acceso. Primero follo fugazmente su coño. Luego apunto con mi polla y meto solo la cabeza mientras abro con mis manos culo redondo . Gime, pero no aun de dolor. Voy introduciendo poco a poco mi polla en ese estrecho orificio. Por un momento dudo que quepa. Tardo un rato, entrando y saliendo poco a poco, en introducir un buen trozo de carne. Llegado ese momento la perrita pide ya mas. Rompeme el culo Amo, mi culo es tuyo, follamelo. Eso me anima a ser menos considerado, así que aumento la intensidad de mis pollazos. Tengo que agarrarla de los hombros para presionar con mas fuerza. La follada es fantastica. Su culo dilata como si fuera de goma. Ahora me vas a cavalgar tu. Me la llevo a la cama y me tumbo. Ella se acuclilla encima y va insertando mi polla de nuevo. Pellizco sus tetas, sus pezones estan duros y arrugados como dos almendras. Le meto mi pulgar en el coño y restriego su clitoris. Está fuera de si mi perrita. Sube y baja con energía y me demuestra cuanto sexo le cabe. La perspectiva es insuperable y me corro sin poder evitarlo. Tengo que obligarla a sacarsela y apartarla de mi. Ahora me la chuparas despacio que está sensible, mientras te masturbas hasta correrte, le digo. Así lo hacemos, ella en cuclillas en el suelo, con las piernas flexionadas y bien abiertas, y yo de pié con la polla ya flacida en su boca. La succiona como si quisiera inflarla de nuevo en su boca. Su mano, frenetica, frota su coño mojadisimo. Se corre sin sacarsela de la boca y tiene que arrodillarse para guardar el equilibrio. Tiembla y yo me siento completamente satisfecho.
lunes, 9 de noviembre de 2009
En la Habitación roja. Cuarta parte. Los postres.
El resto de la cena transcurre deliciosamente. Ambos tenemos que recuperar energias antes de volver a la habitación. Ninguno de los dos tenemos prisa, aunque al mismo tiempo estamos ansiosos del otro. Yo sigo jugueteando con el mando que incluso he puesto sobre la mesa. En los postres ella se recuesta hacia atrás en la silla y abre sus piernas. El componente masculino de la pareja que hay en otra mesa debe estar mirandole directamente el coño a juzgar por la boca abierta que muestra. Me dice que tiene ganas de su Amo. Que quiere otra vez Mi polla dentro de ella. La tendras en seguida perra Mia. Volvemos a la habitación, no sin antes dejar tras de nosotros al menos cuatro hombres empalmados al cruzarse con la visión espectacular de mi putita preparada para el sexo. Al cerrar la puerta le digo: “a la ducha guarra, hueles a semen aún”. Ella rie alegre mientras se desnuda y mueve su culo hasta el baño. Se sienta a mear y aprovecho para acercar mi paquete a su cara que ella mordisquea por encima de mis pantalones. Mi recuperación es evidente. La ducho meticulosamente. Mojo, enjabono y enjuago cada recoveco de su cuerpo.
Masajeo sus pies, limpio sus dedos, acaricio su espalda y beso y mordisqueo su cuello consiguiendo mojarme. Limpio su culo y su coño depilado. Joder, no hay ni un pelo en ese coñito. Ella sabe que me hubiera gustado afeitarla y por eso me dice: “ya crecerá Amo”. Sonrio. Que buena perrita, siempre atenta a los requerimientos de su Amo. Sale de la ducha y la seco cariñosamente. Ahora coje tus juguetes y, de pié, quiero que prepares tu culo para tu Amo, por que voy a follartelo despiadadamente. Protesta mentirosamente, me haras daño, esa polla es demasiado grande para mi culo. Puedes elegir entre ser azotada y sodomizada o solo sodomizada. Obediente coje los dos consoladores y empieza a jugar con sus agujeritos. Mientras me desvisto y me siento a observar el espectaculo. Voy contandole que quiero tenerla por su precioso culo. Que le dolerá pero le gustará a la vez. Le digo que es una guarra impresionante; que nunca he conocido ninguna mujer tan sexual. Toda ella rezuma sexo y deseo. Ella se contonea, de pié, con dos buenos trozos de latex metidos dentro. Follame, por favor follame ya. Aun no perra. Tienes que chorrear, tienes que morir de deseo. Ya lo hago, protesta. Me levanto para abrir la ventana. Es una de esas que llegan hasta el suelo y que tienen una barandilla metalica a modo de minibalconcito. La llevo hasta allí mientras le digo que quiero que toda la ciudad sea testigo de cómo le penetro el culo. Juego con su ano con mis dedos. La lubrico bien. Masturbo su clitoris. Mientras ella mantiene sus manos en la barandilla y se pone de puntillas para que tenga mejor acceso. Primero follo fugazmente su coño. Luego apunto con mi polla y meto solo la cabeza mientras abro con mis manos culo redondo . Gime, pero no aun de dolor. Voy introduciendo poco a poco mi polla en ese estrecho orificio. Por un momento dudo que quepa. Tardo un rato, entrando y saliendo poco a poco, en introducir un buen trozo de carne. Llegado ese momento la perrita pide ya mas. Rompeme el culo Amo, mi culo es tuyo, follamelo. Eso me anima a ser menos considerado, así que aumento la intensidad de mis pollazos. Tengo que agarrarla de los hombros para presionar con mas fuerza. La follada es fantastica. Su culo dilata como si fuera de goma. Ahora me vas a cavalgar tu. Me la llevo a la cama y me tumbo. Ella se acuclilla encima y va insertando mi polla de nuevo. Pellizco sus tetas, sus pezones estan duros y arrugados como dos almendras. Le meto mi pulgar en el coño y restriego su clitoris. Está fuera de si mi perrita. Sube y baja con energía y me demuestra cuanto sexo le cabe. La perspectiva es insuperable y me corro sin poder evitarlo. Tengo que obligarla a sacarsela y apartarla de mi. Ahora me la chuparas despacio que está sensible, mientras te masturbas hasta correrte, le digo. Así lo hacemos, ella en cuclillas en el suelo, con las piernas flexionadas y bien abiertas, y yo de pié con la polla ya flacida en su boca. La succiona como si quisiera inflarla de nuevo en su boca. Su mano, frenetica, frota su coño mojadisimo. Se corre sin sacarsela de la boca y tiene que arrodillarse para guardar el equilibrio. Tiembla y yo me siento completamente satisfecho.
Masajeo sus pies, limpio sus dedos, acaricio su espalda y beso y mordisqueo su cuello consiguiendo mojarme. Limpio su culo y su coño depilado. Joder, no hay ni un pelo en ese coñito. Ella sabe que me hubiera gustado afeitarla y por eso me dice: “ya crecerá Amo”. Sonrio. Que buena perrita, siempre atenta a los requerimientos de su Amo. Sale de la ducha y la seco cariñosamente. Ahora coje tus juguetes y, de pié, quiero que prepares tu culo para tu Amo, por que voy a follartelo despiadadamente. Protesta mentirosamente, me haras daño, esa polla es demasiado grande para mi culo. Puedes elegir entre ser azotada y sodomizada o solo sodomizada. Obediente coje los dos consoladores y empieza a jugar con sus agujeritos. Mientras me desvisto y me siento a observar el espectaculo. Voy contandole que quiero tenerla por su precioso culo. Que le dolerá pero le gustará a la vez. Le digo que es una guarra impresionante; que nunca he conocido ninguna mujer tan sexual. Toda ella rezuma sexo y deseo. Ella se contonea, de pié, con dos buenos trozos de latex metidos dentro. Follame, por favor follame ya. Aun no perra. Tienes que chorrear, tienes que morir de deseo. Ya lo hago, protesta. Me levanto para abrir la ventana. Es una de esas que llegan hasta el suelo y que tienen una barandilla metalica a modo de minibalconcito. La llevo hasta allí mientras le digo que quiero que toda la ciudad sea testigo de cómo le penetro el culo. Juego con su ano con mis dedos. La lubrico bien. Masturbo su clitoris. Mientras ella mantiene sus manos en la barandilla y se pone de puntillas para que tenga mejor acceso. Primero follo fugazmente su coño. Luego apunto con mi polla y meto solo la cabeza mientras abro con mis manos culo redondo . Gime, pero no aun de dolor. Voy introduciendo poco a poco mi polla en ese estrecho orificio. Por un momento dudo que quepa. Tardo un rato, entrando y saliendo poco a poco, en introducir un buen trozo de carne. Llegado ese momento la perrita pide ya mas. Rompeme el culo Amo, mi culo es tuyo, follamelo. Eso me anima a ser menos considerado, así que aumento la intensidad de mis pollazos. Tengo que agarrarla de los hombros para presionar con mas fuerza. La follada es fantastica. Su culo dilata como si fuera de goma. Ahora me vas a cavalgar tu. Me la llevo a la cama y me tumbo. Ella se acuclilla encima y va insertando mi polla de nuevo. Pellizco sus tetas, sus pezones estan duros y arrugados como dos almendras. Le meto mi pulgar en el coño y restriego su clitoris. Está fuera de si mi perrita. Sube y baja con energía y me demuestra cuanto sexo le cabe. La perspectiva es insuperable y me corro sin poder evitarlo. Tengo que obligarla a sacarsela y apartarla de mi. Ahora me la chuparas despacio que está sensible, mientras te masturbas hasta correrte, le digo. Así lo hacemos, ella en cuclillas en el suelo, con las piernas flexionadas y bien abiertas, y yo de pié con la polla ya flacida en su boca. La succiona como si quisiera inflarla de nuevo en su boca. Su mano, frenetica, frota su coño mojadisimo. Se corre sin sacarsela de la boca y tiene que arrodillarse para guardar el equilibrio. Tiembla y yo me siento completamente satisfecho.
miércoles, 4 de noviembre de 2009
En la habitación roja. Tercera parte. La cena.
Me levanto por fin y la desato. La llevo de pié junto al espejo que cubre los armarios junto a la cama. La cojo del cuello por detrás y apreto su cara contra el espejo. Si pudieras verte. Como una perra en celo, como la puta a la que se la follan como nunca antes. Levanto su culo con mi mano libre y busco su entrada con la punta de mi barrena. Ahora te voy a dar hasta que te corras. La follo con toda mi energía. Tengo que soltarle el cuello y cojerla del pelo mientras sujeto tambien su cadera para poder embestirla sin piedad. Pide mas, menuda sorpresa. Quiere tocarse y se lo permito. Correte ahora. Lo hace entre espasmos. En ese momento le quito la venda de los ojos. Ella los abre y se ve a si misma follada y en medio de un orgasmo. Me vé a mi dandole desde atrás. Vé por primera vez a su Amo. Se la saco entonces y le hago arrodillarse mientras se mira y me mira. Entonces le recuerdo quien es su Amo mientras me la chupa otra vez.

Me voy a correr en tu cara, me voy a correr en tus tetas y mi semen va a hacer un bonito dibujo sobre tu piel. Ya estoy explotando. Mi leche sale a chorros hacia su cara y su cuerpo. Aun jadeante ella la restriega contra su piel como si se tratara de una crema hidratante. Finalmente bajo mi cara, le pido que abra la boca y le meto la lengua justo despues de decir “buena perra”.
Limpiate y esperame. Me doy una ducha y me visto. No le permito ducharse. Vuelve a ponerte lo que llevabas. Se atreve a quejarse timidamente; no puedo salir así. Si puedes. Cuando termina de componer su vestuario compruebo que no pasará desapercibida en el restaurante. La camisa aprieta sus pechos y la falda y los zapatos de tacón consiguen en conjunto un aspecto de buscona que me apasiona. Solo una cosa mas. Saco un pequeño juguete que he traido para la ocasión. Un vibrador que se ata con unos arneses a sus muslos manteniendo pegado a su clitoris una mariposa de latex. Con el mando a distancia lo activo y veo como se estremece ligeramente. Lo apago y lo meto en el bolsillo. Ahora vamosnos a cenar, le digo alegremente. En el ascensor empezamos a hablar. Estamos ambos mucho mas relajados despues de nuestro primer encuentro. Ahora avidos los dos de conocernos mas. Me gusta tremendamente. Salimos del hotel y en seguida llegamos al restaurante. Tampoco tenia intención de pasearte por toda la ciudad así. El camarero que nos lleva hasta la mesa no puede apartar su mirada de ella. No esperaba menos. Mi perrita intenta comportarse de forma resuelta y alegre, aunque esta evidentemente nerviosa y avergonzada de su aspecto. Le digo que esta preciosa y mas deseable que ninguna mujer que haya visto nunca. Así lo siento. Mientras seguimos el protolo lógico de cualquier cena y el camarero va y viene con cualquier excusa, nos acosamos con preguntas. Recordamos nuestras conversaciones por messenger. Los regalos intercambiados. Nuestros planes. Cuando el camarero regresa, una vez mas, para tomarnos nota, yo activo la mariposa que sigue abrazada a su clitoris. Es deliciosa la escena. Ella con su mejor cara de poker, tratando de elegir algo que cenar mientras nota como su coño entero vibra y vuelve a mojarse y un leve zumbido suena entre sus piernas; el camarero la mira con cara de idiota alternativamente a sus pechos, su cara, sus piernas, y vuelta a empezar. Estoy seguro de que pronto tendrá una bonita erección y se masturbará pensando en mi perrita. Y mientras yo no dejo de encender y apagar el vibrador sintiendome, de nuevo, propietario de sus jugos.

Me voy a correr en tu cara, me voy a correr en tus tetas y mi semen va a hacer un bonito dibujo sobre tu piel. Ya estoy explotando. Mi leche sale a chorros hacia su cara y su cuerpo. Aun jadeante ella la restriega contra su piel como si se tratara de una crema hidratante. Finalmente bajo mi cara, le pido que abra la boca y le meto la lengua justo despues de decir “buena perra”.
Limpiate y esperame. Me doy una ducha y me visto. No le permito ducharse. Vuelve a ponerte lo que llevabas. Se atreve a quejarse timidamente; no puedo salir así. Si puedes. Cuando termina de componer su vestuario compruebo que no pasará desapercibida en el restaurante. La camisa aprieta sus pechos y la falda y los zapatos de tacón consiguen en conjunto un aspecto de buscona que me apasiona. Solo una cosa mas. Saco un pequeño juguete que he traido para la ocasión. Un vibrador que se ata con unos arneses a sus muslos manteniendo pegado a su clitoris una mariposa de latex. Con el mando a distancia lo activo y veo como se estremece ligeramente. Lo apago y lo meto en el bolsillo. Ahora vamosnos a cenar, le digo alegremente. En el ascensor empezamos a hablar. Estamos ambos mucho mas relajados despues de nuestro primer encuentro. Ahora avidos los dos de conocernos mas. Me gusta tremendamente. Salimos del hotel y en seguida llegamos al restaurante. Tampoco tenia intención de pasearte por toda la ciudad así. El camarero que nos lleva hasta la mesa no puede apartar su mirada de ella. No esperaba menos. Mi perrita intenta comportarse de forma resuelta y alegre, aunque esta evidentemente nerviosa y avergonzada de su aspecto. Le digo que esta preciosa y mas deseable que ninguna mujer que haya visto nunca. Así lo siento. Mientras seguimos el protolo lógico de cualquier cena y el camarero va y viene con cualquier excusa, nos acosamos con preguntas. Recordamos nuestras conversaciones por messenger. Los regalos intercambiados. Nuestros planes. Cuando el camarero regresa, una vez mas, para tomarnos nota, yo activo la mariposa que sigue abrazada a su clitoris. Es deliciosa la escena. Ella con su mejor cara de poker, tratando de elegir algo que cenar mientras nota como su coño entero vibra y vuelve a mojarse y un leve zumbido suena entre sus piernas; el camarero la mira con cara de idiota alternativamente a sus pechos, su cara, sus piernas, y vuelta a empezar. Estoy seguro de que pronto tendrá una bonita erección y se masturbará pensando en mi perrita. Y mientras yo no dejo de encender y apagar el vibrador sintiendome, de nuevo, propietario de sus jugos.
martes, 3 de noviembre de 2009
En la habitación roja. Segunda parte. Atada a la cama.
Le anuncio que la voy a atar. No protesta. Buena perra. Aun vestida la ato con sus extremidades formando una bonita x.

Le digo que levante el culo. Preparo varios juguetes. Toco su cintura, su culo. Con todo lo que chorrea casi no me haria falta lubricante. Pero tengo que trabajar su ano, asi que vierto un buen chorro de gel mientras no dejo de tocar su sexo. Evito su clitoris. Mis dedos entran y salen despacio. Lo alterno con algun cachete cuando se permite bajar el culo. Su cara se mantiene pegada a la cama para poder levantar el puvis. Meto un consolador consiberable en su coño. Sin vibración, tengo que controlar sus orgasmos. Sigo acariciando su culo en el que ya he introducido mi dedo. Cuando ha dilatado lo suficiente le meto despacio un consolador anal. Es una de esas minipichas finitas. Es parte del entrenamiento. Es evidente que no la han follado por el culo con la suficiente frecuencia. Yo si lo haré. Me acerco a su cara y le digo si esto era lo que queria. Ser follada por un desconocido. Aun no sabe como soy, que aspecto tengo. Ahora chupará mi polla. La acerco a su cara y la golpeo con ella. Le digo: “saca la lengua puta”. Lo hace y lame como una perra mi glande hinchado. Ahora abrela bien. Se la meto en la boca. Al estar acostada no puede moverse mucho. Así que eso me permite ser yo quien la introduce y extrae de su boca a mi antojo. La saco para preguntar si quiere mas. Si quiere mi polla. Se la doy hasta la garganta. La saco, le golpeo con ella, la meto, se la restriego por la cara. Mientras los dos consoladores tiemblan insertados en su culo y coño. Yo los introduzco un poco si se salen. Acaricio y pellizco su culo para que siga manteniendolo arriba. Quiero poder meterle la polla de plastico que tiene en el culo hasta el fondo. Se queja un poco pero entra bien. Me aparto de ella y le digo que ahora entraré yo. Le quito la que tiene en el coño y me pongo encima de ella. Le agarro del pelo para que levante la cara. Dime que quieres que te folle como a una perra. “Soy tu perra, follame, follame ya”. Busco su entrada con mi polla. De lo hinchada que la tengo casi me duele. Se la meto despacio primero. Compruebo que entra con facilidad. El consolador del culo sigue dentro. Entonces retiro mi polla para inmediatamente metersela hasta los cojones. Se lamenta placenteramente. ¿Tal vez soy demasiado brusco con mi putita? Follame Amo, todo lo que me hagas está bien. Follame, follame. La embisto con fuerza contra la cama. Con mi pubis empujo ademas la pollita que tiene en el culo de forma que entra y sale tambien. Así estoy un buen rato bombeando. Ni se te ocurra correrte. ¿Me oyes? La azoto. No te corras hasta que yo lo diga. La hago rebotar en la cama mientras mi embolo entra y sale, enhiesto. Que puta eres. No, soy Tu puta. Si eres Mia y ni te imaginas todo lo que te voy a hacer. Vas a ser follada como nunca lo has sido nunca. Voy a alisar cada pliegue de la piel de tu coño con mi polla. Voy a follarte hasta que te escueza.
Me canso de la postura. Es como hacer flexiones. Tengo que dosificarme. La desato para que se de la vuelta y la vuelvo a atar dejandole una sola mano libre. Previamente le he quitado el consolador del culo, así que ahora le doy el otro y le digo que se lo meta ella. Lo roza con su clitoris y tengo que reprenderla. No te toques perra. Me pongo encima pero al reves, tengo 69 razones para hacerlo. Mamalá. Mientras tengo un primer plano de su coño siendo penetrado por una polla de plastico. Enciendo la vibración. Abro sus labios con mis dedos. Su clitoris palpita. Bajo mi cara hasta tenerlo rozando mi boca. Huelo su deseo, sale liquido a chorros de su coño abierto. Mordisqueo ese boton rosado. Lo lamo, Lo chupo como si quisiera beberlo y tragarlo. Mientras mi putita engulle polla como si le fuera la vida en ello. No quiero correrme aún, así que se la saco y juego con ella que la persigue con la boca abierta y gimiendo. Está avida de polla. Si le dejara seguro que me la arrancaba de un bocado y la disecaba. Sigo lamiendo y chupando su coño. Aparto su mano con el consolador y como todo su sexo. Introduciendo mi lengua tanto como puedo en su vagina. Ahora ya se a que sabe su deseo. No te corras aún logro decir en medio de mi mamada de coño. Y no te acostumbres a esto. ¿Es un premio Mi Amo? ¿Crees que te lo has ganado perra?

Le digo que levante el culo. Preparo varios juguetes. Toco su cintura, su culo. Con todo lo que chorrea casi no me haria falta lubricante. Pero tengo que trabajar su ano, asi que vierto un buen chorro de gel mientras no dejo de tocar su sexo. Evito su clitoris. Mis dedos entran y salen despacio. Lo alterno con algun cachete cuando se permite bajar el culo. Su cara se mantiene pegada a la cama para poder levantar el puvis. Meto un consolador consiberable en su coño. Sin vibración, tengo que controlar sus orgasmos. Sigo acariciando su culo en el que ya he introducido mi dedo. Cuando ha dilatado lo suficiente le meto despacio un consolador anal. Es una de esas minipichas finitas. Es parte del entrenamiento. Es evidente que no la han follado por el culo con la suficiente frecuencia. Yo si lo haré. Me acerco a su cara y le digo si esto era lo que queria. Ser follada por un desconocido. Aun no sabe como soy, que aspecto tengo. Ahora chupará mi polla. La acerco a su cara y la golpeo con ella. Le digo: “saca la lengua puta”. Lo hace y lame como una perra mi glande hinchado. Ahora abrela bien. Se la meto en la boca. Al estar acostada no puede moverse mucho. Así que eso me permite ser yo quien la introduce y extrae de su boca a mi antojo. La saco para preguntar si quiere mas. Si quiere mi polla. Se la doy hasta la garganta. La saco, le golpeo con ella, la meto, se la restriego por la cara. Mientras los dos consoladores tiemblan insertados en su culo y coño. Yo los introduzco un poco si se salen. Acaricio y pellizco su culo para que siga manteniendolo arriba. Quiero poder meterle la polla de plastico que tiene en el culo hasta el fondo. Se queja un poco pero entra bien. Me aparto de ella y le digo que ahora entraré yo. Le quito la que tiene en el coño y me pongo encima de ella. Le agarro del pelo para que levante la cara. Dime que quieres que te folle como a una perra. “Soy tu perra, follame, follame ya”. Busco su entrada con mi polla. De lo hinchada que la tengo casi me duele. Se la meto despacio primero. Compruebo que entra con facilidad. El consolador del culo sigue dentro. Entonces retiro mi polla para inmediatamente metersela hasta los cojones. Se lamenta placenteramente. ¿Tal vez soy demasiado brusco con mi putita? Follame Amo, todo lo que me hagas está bien. Follame, follame. La embisto con fuerza contra la cama. Con mi pubis empujo ademas la pollita que tiene en el culo de forma que entra y sale tambien. Así estoy un buen rato bombeando. Ni se te ocurra correrte. ¿Me oyes? La azoto. No te corras hasta que yo lo diga. La hago rebotar en la cama mientras mi embolo entra y sale, enhiesto. Que puta eres. No, soy Tu puta. Si eres Mia y ni te imaginas todo lo que te voy a hacer. Vas a ser follada como nunca lo has sido nunca. Voy a alisar cada pliegue de la piel de tu coño con mi polla. Voy a follarte hasta que te escueza.
Me canso de la postura. Es como hacer flexiones. Tengo que dosificarme. La desato para que se de la vuelta y la vuelvo a atar dejandole una sola mano libre. Previamente le he quitado el consolador del culo, así que ahora le doy el otro y le digo que se lo meta ella. Lo roza con su clitoris y tengo que reprenderla. No te toques perra. Me pongo encima pero al reves, tengo 69 razones para hacerlo. Mamalá. Mientras tengo un primer plano de su coño siendo penetrado por una polla de plastico. Enciendo la vibración. Abro sus labios con mis dedos. Su clitoris palpita. Bajo mi cara hasta tenerlo rozando mi boca. Huelo su deseo, sale liquido a chorros de su coño abierto. Mordisqueo ese boton rosado. Lo lamo, Lo chupo como si quisiera beberlo y tragarlo. Mientras mi putita engulle polla como si le fuera la vida en ello. No quiero correrme aún, así que se la saco y juego con ella que la persigue con la boca abierta y gimiendo. Está avida de polla. Si le dejara seguro que me la arrancaba de un bocado y la disecaba. Sigo lamiendo y chupando su coño. Aparto su mano con el consolador y como todo su sexo. Introduciendo mi lengua tanto como puedo en su vagina. Ahora ya se a que sabe su deseo. No te corras aún logro decir en medio de mi mamada de coño. Y no te acostumbres a esto. ¿Es un premio Mi Amo? ¿Crees que te lo has ganado perra?
jueves, 29 de octubre de 2009
En la habitación roja. Primera parte.
Entro en la habitación. No trato de no hacer ruido. Quiero que me oiga llegar. Doy unos pasos y la veo. Tal y como le ordené. Camisa, falda con algo de vuelo, zapatos de tacon y una venda amplia que le cubre los ojos. No hay una imagen mas esencialmente bonita. Tiembla. Me acerco despacio. Todo será despacio.
Me acerco a su oido y susurro: “Hola perra Mia”. La rodeo mientras observo su cara, su cuerpo, su excitación.

Me agacho y deslizo una mano desde su tobillo, ascendiendo lentamente, toco su pierna, sus muslos, me detengo, me pongo de pié de nuevo sin perder el contacto con su piel. Sigo subiendo y noto la desnudez de su sexo, tal y como ordené. Acaricio suavemente su vulva, casi sin presionar los labios de su coño anhelante. Su respiración evidencia tantas cosas a la vez. Excitación y miedo. Deseo y nerviosismo. Me aparto de ella y vuelvo a hablarle: “Eres tal y como imaginaba. Perfecta.” Le ordeno levantarse la falda y contemplo la desnudez de su cuerpo desde la cintura. La redondez del culo que follaré, el perfecto torneado de las piernas, su sexo depilado. Le digo que se arrodille junto a la cama y se recueste en ella. Lo hace con cierta dificultad ya que sigue vendada. Le pregunto quien es su Amo, quien puede hacer con ella lo que desee las proximas horas. Me contesta que yo. Le digo que se descubra el culo. Casi inmediatamente la azoto con mi mano. Firmemente. Le digo que debe llamarme mi Amo. Tengo que darle ciertas instrucciones. A partir de ahora estaras disponible para mi cuando yo te lo pida. Recordaras la palabra de seguridad. Es lo unico que puede hacer que yo deje de hacer lo que quiera hacer con ella. No importa que suplique, no importa que llore, solo diciendo la palabra me detendré. La azoto mientras pregunto si lo entiende. Tambien la acaricio. Acaricio su redondez, deslizo mis dedos en su entrepierna por detrás. Paso un dedo por las entradas de sus orificios. Esta muy mojada. Chorrea. La habitación entera tiene ya ese olor dulzón y pegajoso que emana su coño. Cuando creo que ya la he azotado suficientemente le pido que se incorpore pero siga de rodillas en el suelo. Descubro mi polla totalmente erecta. Le digo que me toque. Que quiero que compruebe donde se centra mi poder absoluto sobre ella. Toca mis piernas, sube hasta mis cojones, los toca despacio. No esta tan nerviosa como para no saber lo que se hace. Respira agitadamente. Dice que quiere mi polla, que la desea. La abofeteo casi con cariño. La tendras cuando yo diga. Si Mi Amo. Me agarra la polla con las dos manos. Acerca su cara y la restriega contra ella. Estoy deseando que la chupe pero aun no lo merece. Solo la está conociendo, venerando. Sabe que ese trozo de carne va a oradar cada uno de sus agujeros hasta que me harte, lo cual no ocurrirá pronto. La dejo disfrutar de su contacto un rato. Me lame los huevos y los muslos. Jadea como la perra que es. Me aparto de ella y le digo que se levante y que se tumbe boca abajo en la cama.
Me acerco a su oido y susurro: “Hola perra Mia”. La rodeo mientras observo su cara, su cuerpo, su excitación.

Me agacho y deslizo una mano desde su tobillo, ascendiendo lentamente, toco su pierna, sus muslos, me detengo, me pongo de pié de nuevo sin perder el contacto con su piel. Sigo subiendo y noto la desnudez de su sexo, tal y como ordené. Acaricio suavemente su vulva, casi sin presionar los labios de su coño anhelante. Su respiración evidencia tantas cosas a la vez. Excitación y miedo. Deseo y nerviosismo. Me aparto de ella y vuelvo a hablarle: “Eres tal y como imaginaba. Perfecta.” Le ordeno levantarse la falda y contemplo la desnudez de su cuerpo desde la cintura. La redondez del culo que follaré, el perfecto torneado de las piernas, su sexo depilado. Le digo que se arrodille junto a la cama y se recueste en ella. Lo hace con cierta dificultad ya que sigue vendada. Le pregunto quien es su Amo, quien puede hacer con ella lo que desee las proximas horas. Me contesta que yo. Le digo que se descubra el culo. Casi inmediatamente la azoto con mi mano. Firmemente. Le digo que debe llamarme mi Amo. Tengo que darle ciertas instrucciones. A partir de ahora estaras disponible para mi cuando yo te lo pida. Recordaras la palabra de seguridad. Es lo unico que puede hacer que yo deje de hacer lo que quiera hacer con ella. No importa que suplique, no importa que llore, solo diciendo la palabra me detendré. La azoto mientras pregunto si lo entiende. Tambien la acaricio. Acaricio su redondez, deslizo mis dedos en su entrepierna por detrás. Paso un dedo por las entradas de sus orificios. Esta muy mojada. Chorrea. La habitación entera tiene ya ese olor dulzón y pegajoso que emana su coño. Cuando creo que ya la he azotado suficientemente le pido que se incorpore pero siga de rodillas en el suelo. Descubro mi polla totalmente erecta. Le digo que me toque. Que quiero que compruebe donde se centra mi poder absoluto sobre ella. Toca mis piernas, sube hasta mis cojones, los toca despacio. No esta tan nerviosa como para no saber lo que se hace. Respira agitadamente. Dice que quiere mi polla, que la desea. La abofeteo casi con cariño. La tendras cuando yo diga. Si Mi Amo. Me agarra la polla con las dos manos. Acerca su cara y la restriega contra ella. Estoy deseando que la chupe pero aun no lo merece. Solo la está conociendo, venerando. Sabe que ese trozo de carne va a oradar cada uno de sus agujeros hasta que me harte, lo cual no ocurrirá pronto. La dejo disfrutar de su contacto un rato. Me lame los huevos y los muslos. Jadea como la perra que es. Me aparto de ella y le digo que se levante y que se tumbe boca abajo en la cama.
miércoles, 28 de octubre de 2009
Casualidad, deseo y planificación.

Decir que la conocí en internet es racano y tacaño y no explica lo extraordinario del encuentro. No soy un adolescente a la busca de ciberrelaciones, ni un cazador de cualquier tipo de mujer que se ofrezca para un polvo. No los desprecio, pero no tengo nada que ver con ellos. Para eso soy muy perezoso. Si lo que quiero es un polvo descuelgo el telefono y lo suelo tener en una hora.
Así que lo que yo hacia en aquel foro en el que era la segunda vez que entraba respondia mas bien a mi interes, el de siempre, por escuchar a gente que vive otras vidas. No me refiero a los que viven “fuera del sistema”, sino a aquellos que tienen una doble (o triple) vida. Podrian ser mis vecinos, mis amigos o incluso mis familiares; sin embargo de vez en cuando estas personas viven de una forma totalmente aconvencional. Tienen otro nombre, otra personalidad, otros amigos, otros intereses. Casi siempre esa segunda vida es secreta, y casi siempre esta relacionada con el sexo.
La gracia de ese foro es que integra un chat en su página principal. Su nick me llamó la atención cada mas leerlo. Pero como siempre pasa en un chat cuando hay un nick femenino conectado, no fui el unico a quien le llamó la atención. Cuando leí su presentación y su perfíl supe que viviamos a pocos kilometros (lo cual ya resulto excepcionalmente casual). Crucé con ella varias frases. Le escribí un mensaje privado, evidentemente para llamar su atención. Parece que lo conseguí ya que nuestros mensajes en el foro pronto empezaron a ser solo entre nosotros dos.
Intercambiamos direcciones de msn y empezamos a hablar.
No tarde mucho en descubrir como y cuanto ella era mi objeto de deseo. Muchas veces me he preguntado con cuantas personas puede uno llegar a coincidir en los aspectos fundamentales. Para mi el sexo es como comer para un gourmet. Puede hacerlo todos los dias, automaticamente, rutinariamente, con el unico objeto de alimentarse; pero siempre estará pensando en esa cena especial, en ese menú unico, en esa elaboración y preparación previa meditada, sofisticada. Ella se convirtió pronto, tras unas cuantas charlas solamente, en la mejor materia prima que un cocinero pudiera desear para elaborar el mejor de los platos posibles.
Tube entonces la motivación suficiente como para elaborar un plan. Pude pensar casi las 24 horas en como seria nuestro encuentro. Me descubrí repasando cada dia cada detalle de lo que tendria que acontecer. Como nos encontrariamos, que ropa vestiria, y cual no. Cuales serian las primeras palabras que escucharia con mi voz. Que parte de su cuerpo tocaria primero. Que instrucciones le daria. Como la excitaria y como la follaria. Y así hasta construir un guion detallado de cada minuto del tiempo que pasariamos juntos.
Cada nueva conversación por messenger nos excitaba e impacientaba. Pero tenia que ser perfecto. Perfectamente igual a como lo estabamos planeando.
No sabiamos casi nada el uno del otro. No nos habiamos visto nunca. Nunca habiamos hablado salvo por internet. Nos encontrariamos en un hotel. Ella vestiria una falda corta con vuelo. Camisa ajustada, zapatos de tacon alto y no llevaria bragas. Me esperaria en una habitación de hotel. Las paredes rojas y grandes espejos. Los ojos los tendria vendados y estaria muerta de miedo y de deseo. Así tenia que ocurrir y asi ocurriria. Acordamos la fecha y esperamos el dia.
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